¿Cuáles son los cuidados del bonsái de Carmona?

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Bonsái de Carmona

Imagen – Flickr/jmiguel.rodriguez

¿Tienes pensado adquirir un bonsái de Carmona? Entonces déjame darte una serie de consejos que, es probable, que te sean muy útiles para poder disfrutar de su belleza durante muchos años. Y es que, aunque si perfectamente se podría considerar una planta fácil, si no se tienen algunas cosas al final puede que pierdas bienes en vano.

Así que si realmente te apetece cuidarlo perfectamente para que esté muy sano todo el tiempo posible, a línea vamos a ver qué cuidados precisa.

¿Cómo es la Carmona?

Vista de un arbusto de Carmona

Cuando se va a adquirir un bonsái, siempre es ameno conocer cómo es la planta si se deja agigantar libremente, ya que así nos podemos hacer una idea de cómo se va a comportar una vez la trabajemos como bonsái. En el albur de las Carmona, son un índole compuesto por cinco especies (C. heterophylla, C. lycioides, C. microphylla, C. retusa y C. viminea) originarias sobretodo del Sudeste Asiático y Australia.

Crecen como arbustos o arbolitos de 1 a 3 metros de altura, con hojas lobuladas,  pequeñas de color escabroso oscuro brillante y producen gran cantidad de flores blancas. El ganancia es diminuto, de color escabroso, rojo o negro, con forma redondeada. Además, si las condiciones son adecuadas, pueden desarrollar un tronco grueso.

¿Cómo se cuida el bonsái de Carmona?

Estos son los cuidados que necesita:

  • Ubicación:
    • Exterior: a pleno sol o en semisombra.
    • Interior: en una habitación luminosa, sin corrientes de aire.
  • Sustrato: lo ideal es abigarrar akadama con un 30% de kiryuzuna.
  • Riego: moderado. Unas 4-5 veces por semana en verano, y unas 2 veces por semana el resto del año.
  • Abonado: en primavera y verano con abonos líquidos específicos para bonsáis siguiendo las indicaciones especificadas en el envase.
  • Poda: a finales de invierno, quitar las ramas secas, enfermas, débiles o rotas, y recortar aquellas que se estén alargando demasiado.
  • Trasplante: cada 2-3 años, en primavera.
  • Rusticidad: muy sensible al frío. En el albur de que en el invierno de tu zona la temperatura baje de los 0 grados, tienes que protegerlo o en un invernadero o en una habitación luminosa lejos de las corrientes de aire.

¿No sabes dónde adquirirlo? No te preocupes:

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